Detrás de nombres comerciales como «Carbon 18K», «Black EVA» o «MultiEVA» hay tres elementos que determinan cómo responde una pala: la cara (superficie de golpeo), el núcleo (la goma interior) y el marco.
La cara: fibra de vidrio o carbono
Fibra de vidrio
Es más flexible y algo más pesada. Actúa como un muelle: devuelve la bola con facilidad a baja velocidad, lo que se traduce en buena salida de bola y comodidad. Suele encontrarse en palas de iniciación y en modelos de confort.
Carbono
Más rígido, ligero y resistente. Da más precisión y aprovecha mejor la potencia cuando el golpe es rápido. El número que acompaña al carbono (3K, 12K, 18K, 24K) indica los miles de filamentos por hebra del tejido:
- 3K: más flexible y cómodo dentro del carbono.
- 12K: más rígido, más control y respuesta.
- 18K o más: muy rígido, pensado para jugadores con golpe rápido.
Como regla general, cuanto mayor es el gramaje, más rígido y exigente es el tacto, aunque cada fabricante combina los materiales de forma distinta.
El núcleo: EVA o foam
| Núcleo | Tacto | Salida de bola | Ideal para |
|---|---|---|---|
| EVA blanda | Blando | Alta | Principiantes, molestias |
| EVA media | Intermedio | Media | La mayoría de jugadores |
| EVA dura | Duro | Baja a poca velocidad | Jugadores avanzados y potentes |
| Foam | Muy blando | Muy alta | Confort, juego ocasional |
Una goma dura parece paradójica: da menos salida de bola en golpes suaves, pero más control y potencia en golpes rápidos, porque se deforma menos. Por eso los profesionales suelen preferirla.