El peso es una de las características más fáciles de comparar y, a la vez, una de las más infravaloradas. Una diferencia de 10-15 gramos cambia la velocidad de la pala, la potencia y la fatiga al final del partido.
Rangos de peso habituales
| Peso | Categoría | Recomendado para |
| 340-355 g | Ligera | Jugadoras, jóvenes, principiantes, personas con molestias |
| 355-370 g | Media | La mayoría de jugadores adultos |
| 370-385 g | Pesada | Jugadores fuertes que buscan estabilidad y pegada |
Ventajas de una pala ligera
- Más rápida en la red y en defensa.
- Menos fatiga y menos carga para codo, hombro y muñeca.
- Más fácil de controlar para quien empieza.
El inconveniente: menos inercia, así que la potencia depende más de tu velocidad de brazo. Mira nuestro ranking de palas ligeras.
Ventajas de una pala pesada
- Más estabilidad en golpes fuertes y en bolas rápidas.
- Más potencia con menos esfuerzo en el golpe.
El inconveniente: más lenta de maniobrar y más exigente físicamente.
Peso y balance van de la mano
Una pala de 365 g con balance alto puede sentirse más pesada que una de 375 g con balance bajo. Por eso siempre conviene valorar ambos datos juntos. Lo explicamos en el balance de la pala.
¿Y el peso de fábrica?
Los fabricantes suelen indicar un rango (por ejemplo, 360-375 g) porque cada unidad varía ligeramente. Si eres sensible al peso, pide pesar la pala en tienda o pregunta por el peso exacto de la unidad.
Si dudas entre dos pesos, elige el más ligero: siempre puedes añadir unos gramos con un protector o una cinta, pero no puedes quitarlos.