Aviso: este artículo es informativo y no sustituye el diagnóstico ni el tratamiento de un profesional sanitario. Si tienes dolor persistente, consulta con un médico o fisioterapeuta.
El pádel combina cambios de dirección, frenadas, golpes por encima de la cabeza y muchas repeticiones del mismo gesto. Por eso ciertas lesiones aparecen una y otra vez. Conocerlas es el primer paso para evitarlas.
Epicondilitis (codo de tenista)
Sobrecarga de los tendones de la parte externa del codo. Relacionada con la técnica, el material y el volumen de juego. La tratamos a fondo en codo de tenista y pádel.
Lesiones de hombro
Los remates, bandejas y víboras repiten gestos por encima de la cabeza que sobrecargan el manguito rotador. Prevención: fortalecer la musculatura del hombro con bandas elásticas y no abusar de golpes potentes sin calentar.
Rotura de fibras en el gemelo
Muy típica en jugadores a partir de los 35-40 años: un arranque explosivo provoca un pinchazo en la pantorrilla. Prevención: calentamiento progresivo, fuerza de gemelos y buena hidratación.
Esguince de tobillo
Por un mal apoyo en un cambio de dirección o al pisar una pelota. Prevención: zapatillas específicas de pádel, ejercicios de propiocepción y recoger las bolas sueltas de la pista.
Lesiones de rodilla
Los giros y frenadas cargan meniscos y ligamentos. Prevención: fortalecer cuádriceps e isquiotibiales y flexionar bien las piernas en los golpes.
Lumbalgia
Por golpear sin flexionar las piernas y por las rotaciones repetidas. Prevención: trabajo de core y técnica de piernas.
Claves generales de prevención
- Calentar siempre (10 minutos). Rutina en calentamiento para pádel.
- Complementar con fuerza al menos dos días por semana.
- Usar material adecuado: pala acorde a tu nivel y físico, zapatillas específicas.
- Aumentar la carga de juego de forma progresiva.
- Descansar y escuchar al cuerpo ante molestias que no desaparecen.